
¿COMO LLEGAR?
Para llegar al parque nacional de Doñana se debe tomar la autovía Sevilla-Huelva hasta la salida para Almonte P.N. - (km. 47 aprox.). Hay autobuses públicos varias veces al día desde la Estación de Autobuses de Plaza de Armas (Sevilla)
Historia
La Historia de Doñana puede comenzarse con los asentamientos romanos del siglo II a.C., que se prolongaron hasta el V d.C., dedicados fundamentalmente a la pesca y a la salazón, y que debían situarse en torno a lo que actualmente conocemos como Marismas del Guadalquivir. Tras la expulsión de los árabes en el siglo XIII, el rey Alfonso X el Sabio comienza la cristianización del territorio y la construcción de las primeras ermitas.
Hay dos mamíferos exclusivamente ibéricos que se encuentran en este Parque. Son dos carnívoros, dos predadores, incluidos en la lista de las especies protegidas en todo el país. Uno es el lince, que encuentra en el jaguarzal su hábitat óptimo y que frecuenta las pajareras durante la época de nidificación de los ardeidos. El otro es el meloncillo, que vive también en el jaguarzal, alimentándose básicamente de conejos y durante la primavera y verano de las numerosas culebras que se solean en el Parque.
Además de éstos, en el monte podemos encontrar comadrejas, turones, tejones, gatos monteses, zorros y ginetas, aunque estas últimas escasean en estos parajes. Es muy abundante el conejo de monte, sin duda uno de los pilares ecológicos fundamentales de este Parque.

La joya ornitológica y a la vez dueña y señora de los azules cielos de Doñana es el águila imperial. Otra ave inlcuida en el libro rojo de las especies españolas en peligro de desaparición es el flamenco. Esta inconfundible ave migratoria está criando en los últimos años en el interior del Parque, visitando asiduamente los lucios marismeños y en verano las lagunas del interior.
Entre las aves que pueblan las marismas destaca el calamón, no sólo por el reducido número de sus poblaciones, sino porque es en España donde se encuentra la única área de cría europea de esta especie.
También en el Parque de Doñana viven las tres especies de anátidas protegidas: el porrón pardo, el tarro canelo y la rarísima malvasía, que tiene en la región marismeña una de las poblaciones más importantes del continente.
Muchísimas otras aves viven y anidan en Doñana, entre ellas las fochas, somormujos lavancos y cuellinegros, zampullines chicos, garzas reales y, sobre todo, garzas imperiales, cuya colonia nidificante construye cada año en la marisma decenas de nidos. También los ratoneros, milanos negros, cernícalos y grajillas anidan en los viejos troncos de alcornoque. En el monte podemos encontrar urracas, alcaudones reales, perdices rojas e incluso chotacabras pardos, perfectamente camuflados sobre el suelo. También oiremos de noche a la lechuza y el mochuelo. Y en los pinares veremos palomas torcaces, tórtolas, mirlos y zorzales charlos, además de milanos reales, alcotanes y águilas culebreras. Pero sin duda la joya del pinar es el rabilargo

